¡Bienvenidos!

Muchas gracias por visitar La cocina de mis papis. Este es un blog de cocina sin más pretensión que la de enseñar a la gente que hay vida detrás de los congelados. ¡Y que además es más sencillo de lo que parece!

Sí, ya sé que cuesta un montón ponerse manos a la obra. Es más fácil abrir la bolsa, echarla al aceite refrito cuatro veces (hay crisis) en la sartén y esperar. Pero creedme cuando os digo que hay un montón de recetas sencillas que cuestan tan solo un poquito más de esfuerzo y cuyo disfrute es comparable a comprarse un piso de 70m2 en el centro de la ciudad.

Señores, señoras… reconozcámoslo. Somos unos inútiles en la cocina y encima no tenemos un duro. Y cuanto antes lo reconozcamos, antes le podremos poner remedio. En este blog aprenderemos desde hacer un huevo frito (para inútiles empedernidos) hasta hacer un guiso de rechupete para impresionar a la suegra. Y todo con la garantía de mis padres que tienen en su haber más de sesenta años a sus espaldas perteneciendo a la clase obrera y haciendo maravillas por cuatro duros. Tal cúmulo de sabiduría culinaria no caerá en el olvido gracias a todos nosotros. Y es que como en casa, no se come en ningún sitio.

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